• Sábado, 27 mayo 2017

Tierra de amaranto: Cultivo que enriquece el suelo mexicano

amaranto
Por Lorena Valadez 

El amaranto en el México Precolombino

El amaranto ha tenido una importante y larga trayectoria en México, que a los ojos de muchos hoy en día parece ser desconocida. Desde miles de años atrás, este cultivo ha sido de gran significado para la sociedad, no solamente como fuente alimentaria de gran valor energético, sino también, como espejo de cultura y costumbres.

 El Amaranto proviene del náhuatl Huautli  y del griego amarantos que significa “inmortal” e “inmarchitable”. Nuestros ancestros parecían tener claro el significado desde hace más de siete mil años, ya que el amaranto junto con el maíz y el frijol,  era uno de los elementos nutritivos más importantes que constituían la alimentación de los habitantes mesoamericanos.

Según estudios antropológicos, cada año, las 17 provincias a cargo del Emperador Moctezuma, enviaban como tributo a Tenochtitlán más de 20 mil toneladas de grano de amaranto. Miles de hectáreas eran dedicadas al cultivo de él, siendo además de una gran fuente de comercio,  un símbolo afrodisíaco, esotérico y fortificante para los indígenas. La sagrada semilla era utilizada en los rituales de las ceremonias religiosas politeístas. Se hacían figuras de dioses, que se comían al finalizar la ceremonia; este rito fue relacionado por los colonizadores con la ceremonia eucarística del cristianismo, por lo que prohibieron  la costumbre, la elaboración de figuras de amaranto y redujeron el cultivo, hasta casi erradicarlo por completo.

Resurgimiento del amaranto; un cultivo inmarchitable

La dieta básica del mexicano promedio se podría reducir  a maíz y frijol, dos productos que, por si solos, no logran establecer una alimentación balanceada, aunque, si a ello se le adhiere el amaranto (como lo hacían en tiempo precolombinos), es posible considerarse una dieta completa, pues a través del amaranto los distintos aminoácidos y proteínas que requiere nuestro cuerpo se ven satisfechos.

El amaranto posee propiedades nutritivas muy importantes, entre ellas, una gran fuente de proteína a largo plazo. Esta semilla fue calificada por la  NASA como cultivo CELSS (Controlloed Ecological Life Support System), mismo que indica la amplia duración de sus atributos alimenticios, siendo en este caso por 10 años. En 1979 la FAO declaró al amaranto como el mejor alimento de origen vegetal para el consumo humano, a partir de esta premisa surgió un foco de atención que ha desembocado en una vasta investigación en México y alrededor del mundo.

 Los diferentes recursos tecnológicos han demostrado el extraordinario valor que contiene el pseudocereal (categorizado así por su hoja ancha y su semilla). Entre los diferentes productos existentes a base de amaranto se encuentra: harina, leche, suplementos alimenticios, entre otros. Recientemente, el aceite de amaranto se unió a esta lista como un método de extracción vegetal de escualeno, un potente protector dermatológico usado comúnmente en la cosmética y anteriormente obtenido del hígado de tiburón o mantarraya.

La maravilla del amaranto no solo reside en su valor nutritivo, también en la sencillez de su cultivo. Desde el norte, pasando por  poniente, oriente, centro y sur del país, todas las áreas resultan ser potenciales para poder sembrar amaranto. Las necesidades climatológicas necesarias son muy básicas y su cuidado no es tan minucioso como el de muchos otros cultivos agrícolas.

La comunidad de Huiscazdhá, transforma lo que solía ser una utopía social.

Una comunidad en el estado de Hidalgo, que a simple vista parecería no ser la más sobresaliente, debido a sus condiciones climatológicas áridas y reducida población, logró lo que parecería ser una utopía en el resto de la sociedad: erradicar por completo la desnutrición infantil.

Todo empezó un 14 de noviembre de 1986 cuando Grupo Agropecuario San Miguel, hizo realidad la idea de llevar una actividad productiva al campo en Huixcazdhá, Hidalgo. La base del sueño fue el amaranto, de la mano de Benito Manrique, fundador de la fábrica productora, y de toda la comunidad, 30 años después se erradico la desnutrición infantil en la zona.

El proceso para esto fue a partir de involucar a toda la comunidad dentro del proyecto y que la vigilancia alimenticia, lo hiciera la misma gente. Dentro de la inserción era necesario medir y pesar a los niños menores de cinco años, entrenar a más gente de la comunidad para que hiciera el trabajo, y llevar en perfecto orden la bitácora de cada niño. Es entonces que con la metodología precisa, desarrollada por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, aprendieron a hacer la vigilancia requerida y determinar si se estaba en la zona de desnutrición y cómo combatirla de la manera adecuada a través de los diferentes productos de amaranto.

El gran ingenio de Benito fue hacer que los niños de la comunidad aprendieran y se involucraran en la vigilancia nutricional. “La pequeña tribu” fue el primer grupo de niños que realizó el trabajo de vigilancia y apoyo alimenticio.

Para el 2007 Huixcazdhá fue declarada libre de desnutrición infantil, como primera comunidad del estado. El mensaje y la penetración de esta grandiosa idea fue el haber logrado vigilar y controlar la desnutrición infantil a través de los niños, porque fueron precisamente ellos los que lo transmitieron, y ahora son padres de familia con sus propios hijos que han seguido implementando el consumo y cultivo del amaranto.

La utopía se hizo realidad en la comunidad de 500 habitantes, ahora la tasa de desnutrición de 67 por ciento es cosa del pasado. También puede presumir orgullosamente desde 1993, una mortalidad infantil cero y una población de niños con estatura mayor a la media nacional. Todo esto fue posible gracias a la gran participación de la comunidad, donde primeramente, se promovió el consumo del amaranto al nivel local,  haciendo una inclusión a través de talleres de autoconsumo y de reintroducción del cultivo en las comunidades. Diego Manrique, hermano del fundador de Grupo Agropecuario San Miguel, comentó que “ lo que se está haciendo es algo muy valioso ya que a través de estas acciones se está mejorando nutrición de las familias y de la comunidad, se está preparando para un paso posterior, que el amaranto salga del huerto familiar a un producto rentable para el productor primario, obteniendo algo que verdaderamente pueda ser una fuente de ingreso para un producto que en otros casos está dedicado a la agricultura de subsistencia.”

Uno de los grandes problemas en el sector agrícola hoy en día proviene del principio que lo que produce no lo logra vender a un precio que le salga la cuenta. Llega el maíz importado, el frijol importado, con precios subsidiados de EU, y no hay realmente manera de competir con ello.

El éxito o fracaso de un cultivo, sin embargo, no depende necesariamente de sus características intrínsecas; en gran medida su uso está sujeto a las condiciones sociales y culturales, que van cambiando a lo largo de su historia.

Parece ser que la comunidad de Huixcazdhá sirve como puente para alcanzar esa utopía social que puede convertirse en una realidad, comunidades agrícolas que se encuentran en condiciones favorables y pueden lograr la auto sustentabilidad, a través de un grano que, hasta las mismísimas deidades mayas reconocían su inigualable valor.  Hoy en día, se puede transformar esa historia a otro gran paso, el cual Diego Manrique, explica no es una  idea descabellada: “Promover al amaranto dentro de la canasta básica en México, su gran valor nutricional, contribuiría de gran manera a la buena alimentación en la sociedad.”

Comments

comments

Entrada Relacionada

Deja un comentario

Logo_CUUM

Intersecciones es un espacio digital de entrenamiento periodístico para los estudiantes de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades. | No se hace responsable de la autoría de los artículos, así como de las posibles o diferentes opiniones, debates o críticas originados por los mismos, siendo en todo caso única y exclusivamente responsabilidad del propio autor. De igual forma, no se hace responsable de la posible violación de derechos de autor aunque previamente será verificada la publicación del material y contenido sugerido en otros medios. | Campus de la zona metropolitana de la Ciudad de México. Plataforma educativa sin fines de lucro. Powered by Muv